Qué es la flor de sal y cómo se usa en la cocina

La flor de sal es una sal marina formada por cristales delicados que aparecen en la superficie de las salinas y se recogen a mano.

Se usa al terminar el plato, justo antes de comer, para aportar salinidad y un crujido sutil.

En un pa amb oli se entiende enseguida: pan, tomate, aceite de oliva y unos cristales por encima.

Al final.

Ese último gesto permite notar la textura de la sal sin esconder los demás sabores.

En este artículo:

Cómo se obtiene la flor de sal

El agua de mar se concentra en las salinas por la evaporación que favorecen el sol y el viento.

Con las condiciones adecuadas, aparecen cristales muy finos flotando sobre la salmuera. Los salineros retiran esa capa con cuidado, antes de que se hunda.

A mano.

Después se deja escurrir y secar. La delicadeza de la recolección y una producción limitada explican parte de su precio.

Ese método de obtención distingue la flor de sal de otras sales marinas.

Flor de sal, sal común y sal Maldon: diferencias

La flor de sal también es sal marina. Cambian la recolección y la textura de los cristales.

Si usas sal fina para cocinar, tiene todo el sentido. Resulta práctica para repartir el sazonado en caldos, salsas y masas.

Tipo de salCómo esUso habitual
Sal fina de mesaGranos pequeños y bastante uniformes.Sazonar durante la preparación.
Sal marina gruesaCristales de mayor tamaño.Cocción, salazones y preparaciones a la sal.
Flor de salCristales delicados e irregulares recogidos en la superficie de las salinas.Terminar platos y apreciar su textura.

Elige según la textura que buscas y el momento de añadir la sal.

Cómo usar la flor de sal: al final y en poca cantidad

Añádela con la preparación terminada, lo más cerca posible del momento de servir. Así conservas mejor la forma de los cristales.

Ya emplatado.

Coge una pizca pequeña con los dedos secos y repártela sobre la superficie. No hace falta cubrir todo el plato.

Muy poca.

Prueba.

Antes de añadir más, ten en cuenta la sal incorporada durante la cocción y la de los demás ingredientes.

Sobre un plato con anchoas, jamón, queso curado o encurtidos, puede que el sazonado ya sea suficiente.

No necesitas molerla. Si algún cristal resulta demasiado grande para un bocado, puedes deshacerlo suavemente entre los dedos.

Sin pulverizar.

En una salsa, un caldo o un alimento muy húmedo, los cristales acabarán disolviéndose y perderás ese contraste al morder.

¿Puedes usarla en un guiso?

Sí.

También sazonará, pero su textura desaparecerá. Para aprovecharla mejor, resérvala para el acabado de preparaciones donde puedas percibirla.

En qué platos usar la flor de sal

Pa amb oli y tostadas

Frota una rebanada de pan con tomàtiga de ramellet y añade un hilo de aceite de oliva virgen extra Joan Rosselló.

Termina con unos cristales de flor de sal justo antes de comer. El pan permite apreciar bien ese pequeño crujido.

Si lo acompañas con embutido o queso, prueba el conjunto antes de salar. Cada ingrediente cuenta.

Tomates y ensaladas

Un tomate maduro, cortado y aliñado con aceite, es una buena manera de probarla por primera vez.

En el trampó, repártela cuando la ensalada vaya a salir a la mesa. Si la añades con mucha antelación, se disolverá en los jugos.

Justo antes.

Y si incorporas hinojo marino, alcaparras o aceitunas, ajusta la cantidad: estos ingredientes ya aportan salinidad.

Verduras asadas o a la plancha

Berenjena, calabacín, pimiento o espárragos. Cocínalos, pásalos al plato y termina con aceite de oliva y una pizca de flor de sal.

La superficie dorada y el interior tierno dejan notar el contraste. En verduras cocidas, escurre bien antes de aliñar.

Pescado y carne

Sobre una dorada a la plancha o un filete recién reposado, repártela al emplatar, evitando añadir otra capa de sal por costumbre.

Para acompañar el pescado, el hinojo marino mallorquín aporta un contraste avinagrado. Prueba ambos juntos antes de decidir cuánta sal necesitas.

Chocolate, caramelo y postres

En los dulces, empieza con unos pocos cristales sobre una porción de chocolate negro o un caramelo ya preparado.

Con moderación.

También puedes probarla sobre una tostada con chocolate y aceite de oliva. Añádela al servir para conservar el contraste entre lo dulce y lo salado.

En una mousse, distribúyela sobre cada ración justo antes de llevarla a la mesa, en lugar de mezclarla con toda la crema.

Cómo conservar la flor de sal

Guárdala en su envase, en un lugar fresco y seco, protegida del sol, del calor y del vapor de los fogones.

Bien cerrada.

Usa los dedos secos o una cuchara limpia y seca. Así evitas introducir agua y restos de comida en el recipiente.

La flor de sal puede conservar cierta humedad natural. Si algunos cristales se agrupan, sepáralos con suavidad, sin triturarlos.

Preguntas frecuentes sobre la flor de sal

¿La flor de sal es más saludable que la sal común?

No.

Está formada principalmente por cloruro sódico y aporta sodio. Su interés gastronómico está en la textura y en cómo termina un plato.

Que se recoja de forma artesanal no elimina la necesidad de moderar el consumo de sal.

¿Qué significa fleur de sel?

Flor de sal.

Es su nombre en francés. Puedes encontrar ambas denominaciones en recetas y etiquetas para referirse a este tipo de sal.

¿Se puede sustituir por sal común?

Sí.

Podrás sazonar el plato, aunque el acabado será diferente. Añade poco a poco y prueba, porque los cristales ocupan distinto volumen.

Flor de sal de Mallorca en Son Mesquidassa

Nuestra flor de sal de Mallorca de 120 g se recoge de forma artesanal entre abril y septiembre y se seca al sol.

Un ingrediente.

Flor de sal, tal como figura en su composición. Para terminar un tomate, unas verduras o un pescado con esos cristales delicados.

El formato de 120 g permite tenerla a mano y usar pequeñas cantidades, según lo que pida cada plato.

Junto al aceite de oliva, encuentra su sitio en una mesa sencilla. El primer plato puede ser una rebanada de pan con tomate.