Cada rama que cortas influye en cómo crecerá el olivo y en la cosecha que podrá dar. Una buena poda deja espacio a la luz, renueva la madera agotada y facilita la recogida. Y empieza bastante antes de encender la motosierra.
En Son Mesquidassa somos especialistas en el cultivo del olivo y la elaboración de aceite en Mallorca. En esta guía te enseñamos cómo podar un olivo con criterio, tanto si cuidas unos cuantos árboles para el aceite de casa como si trabajas una finca en producción.
Cultivamos más de 150.000 olivos en casi 100 hectáreas de Felanitx. Detrás está la experiencia de tres generaciones de la familia Rosselló, vinculadas a la aceituna y al campo mallorquín. Conocemos el recorrido completo: el árbol, la cosecha, la tafona y la conservación del aceite.
Aquí compartimos los criterios que importan al podar: cuándo intervenir, qué ramas quitar y cuáles conviene dejar trabajando para la próxima campaña.
Antes de empezar: cada olivar tiene su poda
Un olivo tradicional de secano, uno joven y una plantación en seto tienen necesidades distintas. También cambian las decisiones según la variedad, el suelo, el agua disponible y la forma de recoger la aceituna.
En nuestra finca trabajamos con olivar en seto. En esta guía distinguimos ese manejo del de los olivos en vaso, habituales en muchas fincas mallorquinas.
El objetivo es mantener una copa sana, iluminada y productiva, con un tamaño que puedas cultivar y cosechar bien.
Los 7 pasos de la poda del olivo
- Observa el árbol y decide qué poda necesita.
- Escoge el momento adecuado en Mallorca.
- Prepara las herramientas y aprende dónde cortar.
- Retira la madera seca y los brotes sobrantes.
- Aclara la copa y conserva las ramas productivas.
- Controla el tamaño y renueva de forma gradual.
- Gestiona los restos y revisa la respuesta del olivo.
1. Observa el árbol y decide qué poda necesita
Antes de cortar, da una vuelta completa al olivo. Mira dónde se concentra la vegetación, qué zonas quedan a oscuras y si hay ramas secas, dañadas o demasiado altas.
Fíjate también en la última cosecha y en el crecimiento de los brotes. Un árbol que viene de una campaña muy cargada o de una sequía necesita especial prudencia.
Estos son los tres tipos principales de poda:
| Estado del olivo | Tipo de poda | Qué buscamos |
|---|---|---|
| Joven, en desarrollo | Formación | Construir una estructura adaptada al cultivo y a la futura recolección, con intervenciones ligeras. |
| Adulto, en producción | Mantenimiento o producción | Equilibrar vegetación, iluminación y madera fructífera. |
| Con ramas agotadas o deterioradas | Renovación | Sustituir progresivamente las partes que han perdido capacidad productiva. |
En los olivos jóvenes, conserva suficiente hoja para que el árbol crezca. Selecciona la estructura poco a poco y evita podas fuertes para imponer una forma demasiado pronto.
En un olivo adulto, céntrate en mantener el equilibrio. La edad, por sí sola, tampoco justifica una poda de renovación: importa el estado real de sus ramas.

2. Escoge el momento adecuado en Mallorca
La poda principal se realiza habitualmente después de la recolección, durante la parada vegetativa invernal. En las zonas con riesgo de heladas conviene retrasarla hasta que pase el frío más intenso, procurando actuar antes de la brotación primaveral fuerte.
En Mallorca, una finca de interior donde se acumula aire frío puede necesitar otro calendario que una parcela costera más templada. Mira tu finca y la previsión meteorológica.
Al elegir el día:
- Evita las heladas y las jornadas con lluvia o ramas mojadas.
- Reserva los cortes importantes para condiciones favorables y árboles con capacidad de recuperación.
- Si el olivo está debilitado, revisa la causa antes de plantear una intervención fuerte.
La humedad favorece la dispersión de enfermedades como la tuberculosis del olivo, que puede aprovechar las heridas para infectar.
El desvareto, es decir, la retirada de rebrotes de la base, puede necesitar un repaso fuera de la poda principal. Esa limpieza puntual tiene una función distinta de la poda de la copa.

3. Prepara las herramientas y aprende dónde cortar
Escoge la herramienta según el grosor de la rama y su posición:
- Tijeras de poda: para brotes y ramas finas, respetando su capacidad de corte.
- Serrucho: para ramas que las tijeras ya no cortan limpiamente.
- Pértiga: para alcanzar determinadas ramas desde el suelo.
- Motosierra: para madera gruesa, con formación y protecciones adecuadas.
Trabaja con herramientas afiladas y limpias. Desinféctalas entre árboles y después de cortar material enfermo; si hay tuberculosis, también entre las ramas afectadas. Poda primero los árboles sanos.
Usa guantes, protección ocular y calzado estable. Con herramientas motorizadas, añade las protecciones indicadas para el equipo. Evita trabajar desde una escalera con la motosierra.
Cómo hacer un corte de poda limpio
Cuando elimines una rama, corta junto a su inserción, respetando el cuello de la rama, el pequeño engrosamiento de su base. Evita dañar la madera del tronco o dejar muñones largos sin una finalidad de renovación.
Si la rama pesa, descarga primero su extremo. Un corte previo por debajo y otro por encima, algo más hacia fuera, ayudan a separarla sin que arranque una tira de corteza. Después termina el corte en el punto previsto.
Para reducir una rama, busca una ramificación lateral bien situada que pueda continuar su crecimiento. Evita dejar un palo sin vegetación por recortar a una altura arbitraria.
Los cortes de renovación tienen otra finalidad y deben situarse pensando en dónde se desarrollarán los sustitutos. Si hay que eliminar brazos grandes, planifica la intervención con un podador experimentado.
4. Retira la madera seca y los brotes sobrantes
Empieza por lo más claro: ramas secas, rotas o claramente dañadas. Después revisa las varetas de la base y los brotes vigorosos que congestionan la estructura.
Los chupones suelen crecer con fuerza y en vertical. Elimina los que compiten con las ramas elegidas o cierran la copa, pero observa su posición antes de quitarlos todos: alguno puede servir para sustituir una rama envejecida.
Revisa también las ramas que se cruzan y rozan. Cuando dos ocupan el mismo espacio, conserva la mejor situada y con más futuro.
Si ves bultos o verrugas compatibles con tuberculosis, extrema la higiene y separa los restos afectados. Ante un secado de ramas sin causa clara, busca un diagnóstico antes de seguir cortando.
Al terminar esta primera limpieza, aléjate unos pasos y vuelve a mirar el árbol. Puede que necesite bastante menos trabajo del que parecía.

5. Aclara la copa y conserva las ramas productivas
El aclareo consiste en retirar ramas seleccionadas para que la vegetación restante disponga de luz y espacio. Hazlo por zonas, comprobando el efecto de cada corte.
El olivo fructifica principalmente sobre ramos que crecieron el año anterior. Si eliminas demasiada ramilla joven, también estarás retirando parte de la próxima cosecha.
Conserva los ramos sanos, bien situados y con iluminación suficiente. Reduce los cruces, las superposiciones y las ramas excesivamente vigorosas que sombrean a las demás.
En los olivos en vaso, mantén vegetación interior de poco vigor que contribuya a la producción y proteja los brazos principales del sol. Vaciar completamente el centro expone la madera y puede favorecer quemaduras y una respuesta excesiva de chupones.
Qué hacer con las ramas bajas
Retira las que tocan el suelo o impiden las labores y la recogida. Conserva las ramas bajas productivas que tienen espacio y luz suficiente.
La altura libre debe adaptarse al sistema de recolección. Una finca que recoge con vibrador y paraguas necesita un acceso distinto de otra que trabaja con herramientas manuales.
Y si tienes olivos en seto
En el seto, como el que cultivamos en Son Mesquidassa, hay que controlar altura, anchura y acumulación de madera para permitir el paso de la cosechadora y mantener iluminada la vegetación productiva.
La poda se adapta a la máquina y al vigor de la plantación. Aplicar la forma de un olivo en vaso a una fila en seto desajustaría el sistema de cultivo.
6. Controla el tamaño y renueva de forma gradual
Mantén una copa proporcionada al espacio, al suelo y al agua disponibles. En el secano mallorquín, la capacidad del terreno para sostener el árbol merece tanta atención como la forma de sus ramas.
Si el olivo se ha hecho demasiado alto, reduce su altura progresivamente, apoyándote en ramas laterales adecuadas. Evita descabezar toda la copa de una vez.
Cuando una rama está agotada y apenas emite crecimiento útil, planifica su renovación:
- Identifica la rama que conviene sustituir.
- Conserva o favorece brotes bien situados que puedan ocupar su espacio.
- Realiza el corte previsto y selecciona los nuevos crecimientos según evolucionen.
- Espera a que el relevo esté suficientemente desarrollado antes de renovar otro brazo importante.
Una recuperación con mucha hoja y brotes fuertes todavía necesita tiempo para convertirse en producción. Por eso conviene repartir la renovación entre campañas y conservar parte de la copa trabajando.
Ten en cuenta la vecería
La vecería es la alternancia entre años de mucha y poca cosecha. Una carga elevada puede limitar el crecimiento de los ramos que producirán al año siguiente.
La poda ayuda a regular ese equilibrio, junto con el agua, la nutrición y el resto del manejo. Después de una gran cosecha, actúa con prudencia para conservar el crecimiento disponible. Ajusta siempre la intensidad al vigor y a la producción esperada del árbol.
7. Gestiona los restos y revisa la respuesta del olivo
La poda termina cuando los restos están gestionados.
Si la madera está sana y su aprovechamiento es adecuado para la parcela, puedes triturarla y distribuirla como cubierta. Esa materia orgánica ayuda a proteger el suelo y a conservar humedad. Mantén libre la base inmediata del tronco.
Evita dejar montones de ramas sin gestionar junto al olivar: pueden favorecer al barrenillo del olivo. Los restos con plagas o enfermedades requieren un manejo específico; consulta las indicaciones de Sanidad Vegetal antes de triturarlos y repartirlos.
Después, observa cómo responde el árbol. Una emisión muy intensa de chupones puede indicar que la poda fue excesiva o que el equilibrio necesita corregirse.
Anota la fecha, la intensidad aproximada y las ramas renovadas. Relacionar esas decisiones con la brotación y la cosecha siguiente te ayudará a afinar la poda de tu finca.

Errores de poda que conviene evitar
- Cortar por costumbre: revisa cada árbol antes de repetir la poda del año pasado.
- Eliminar toda la ramilla interior: parte de ella produce y protege la estructura.
- Quitar todos los chupones: alguno puede ser el relevo que necesitas.
- Recortar todas las puntas: concentra la intervención en las ramas que realmente sobran.
- Hacer una renovación fuerte de golpe: conserva copa funcional mientras crecen los sustitutos.
- Forzar un árbol débil: averigua primero si le falta agua, nutrientes o tiene un problema sanitario.
Y el error más fácil de cometer: seguir cortando cuando el trabajo ya está hecho. Saber parar también es saber podar.
Preguntas frecuentes sobre la poda del olivo
¿Hay que podar los olivos todos los años?
Conviene revisarlos cada año. La frecuencia de la poda principal depende del vigor, la densidad, el sistema de cultivo y la intensidad de las intervenciones anteriores. En algunos olivares se trabaja con poda bienal; otros necesitan ajustes anuales. Las varetas y los daños puntuales pueden requerir repasos intermedios.
¿Qué porcentaje de ramas puedo quitar?
No hay un porcentaje que sirva para todos los árboles. En mantenimiento, retira lo necesario para recuperar espacio y luz, conservando suficiente hoja y madera productiva. Si necesitas eliminar gran parte de la copa, ya estás planteando una renovación que conviene planificar.
¿Hay que poner pasta cicatrizante en todos los cortes?
Su uso debe valorarse según el tamaño del corte, su ubicación y el riesgo sanitario. La base es realizar cortes correctos y evitar heridas innecesarias. Una pasta tampoco sustituye la desinfección de las herramientas ni resuelve una enfermedad del árbol.
¿Puedo podar un olivo muy viejo para que vuelva a producir?
Un olivo viejo puede conservar capacidad productiva. Revisa la salud del tronco, los brazos y las raíces, y plantea una renovación gradual cuando sea necesaria. Si está muy deteriorado, pide una valoración sobre el terreno antes de hacer grandes cortes.

De tus olivos a tu propio aceite: tráenos tu cosecha a nuestra almazara
En Son Mesquidassa trabajamos para que el cuidado del olivar continúe después de la recogida. Si tienes olivos en Mallorca, puedes traer tu producción de aceituna a nuestra almazara, nuestra tafona, en Felanitx.
Disponemos de líneas independientes para elaborar el aceite de los agricultores a partir de sus propias cosechas, sin mezclarlas con otras partidas.
Para llegar con la aceituna en buenas condiciones, organiza la entrega antes de empezar a recoger:
- Separa la aceituna sana del árbol de la caída al suelo o deteriorada.
- Utiliza cajas o recipientes limpios y ventilados, evitando el aplastamiento.
- Mantén el fruto a la sombra y reduce al máximo el tiempo hasta la molturación, procurando entregarlo el mismo día de la recogida.
Puedes conocer mejor cómo influye la tecnología de nuestra almazara en la conservación de la calidad del aceite.
Tú decides cómo llevarte y conservar tu aceite
Después de elaborarlo, tienes distintas opciones:
- Llevártelo a casa: en garrafas de plástico aptas para uso alimentario o en depósitos adecuados, siempre limpios y preparados para aceite.
- Conservarlo en nuestra bodega: en depósitos de acero inoxidable, con atmósfera inerte y temperatura controlada para proteger sus cualidades. Así cuidamos el aceite después de la extracción.
- Utilizar nuestra línea de envasado: consulta las opciones para envasar tu aceite en nuestras instalaciones.
Si lo guardas en casa, mantenlo bien cerrado, protegido de la luz y del calor, en recipientes destinados a alimentos.
Contacta con Son Mesquidassa para organizar la entrega de tu aceituna y consultar las condiciones de molturación, almacenamiento y envasado. Cuéntanos cuántos kilos prevés recoger y cuándo: podremos coordinar el siguiente paso.
Teléfono: 971 064 935
Correo: info@sonmesquidassa.com
Son Mesquida, Felanitx, Mallorca.
También puedes conocer Son Mesquidassa en este vídeo.
Tú cuidas tus olivos. En Son Mesquidassa cuidamos contigo lo que viene después.

