
La tecnología de una almazara no sirve para fabricar calidad de la nada. Sirve, sobre todo, para intentar conservar la calidad con la que la aceituna llega desde el campo.
Por eso tecnología y elaboración no deberían entenderse como dos cuestiones separadas.
La calidad empieza antes de entrar en la almazara
No hay máquina capaz de compensar por completo una aceituna recogida demasiado tarde, dañada o almacenada durante demasiado tiempo.
Por eso el primer objetivo es conocer el estado del fruto y decidir cuándo conviene recogerlo.
Reducir el tiempo entre recolección y molturación
Una vez separada del árbol, la aceituna empieza a evolucionar.
Cuanto más se retrasa su molturación, mayor es el riesgo de que se produzcan alteraciones que terminen afectando al aceite.
Una almazara bien organizada y con capacidad suficiente permite reducir esperas durante las semanas más intensas de la cosecha.
¿Por qué importa controlar las partidas?
No todas las aceitunas llegan en las mismas condiciones.
Variedad, maduración, estado del fruto o momento de recolección pueden exigir planteamientos distintos.
Poder separar y controlar las partidas permite tomar decisiones más específicas durante la elaboración.
Controlar el proceso no significa uniformarlo todo
Automatizar no implica tratar todas las aceitunas de la misma manera.
Al contrario: disponer de información y control permite ajustar decisiones a las características de cada partida.
La tecnología también ayuda después de la extracción
La elaboración no termina cuando el aceite se separa del resto de componentes de la aceituna.
La conservación posterior también importa.
Temperatura, exposición al oxígeno, luz y condiciones de almacenamiento influyen en la evolución del producto.
¿Tecnología o conocimiento?
Las dos cosas.
Un sensor puede ofrecer un dato, pero alguien debe interpretar qué significa y decidir qué hacer con él.
La tecnología reduce incertidumbre y permite controlar condiciones con mayor precisión. El criterio sigue siendo imprescindible.
De la almazara a la botella
Cuando compramos un AOVE vemos el resultado final.
Detrás hay decisiones sobre cuándo cosechar, cómo organizar las partidas, cuánto esperar antes de molturar o cómo conservar el aceite.
También puedes consultar nuestra entrada sobre las diferencias entre una almazara tradicional y una moderna.
Y los aceites elaborados por Son Mesquidassa están disponibles en la tienda online.
